Tengo pareja pero sigo quedando con mi mejor amigo/a que chipero lleva ese treen.

Tengo pareja pero sigo quedando con mi mejor amigo/a

La amistad es un tipo de relación que se da entre personas de diferente situación y contexto. Según la Real Academia, la amistad es: “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”. Con la amistad se profundiza en el conocimiento de otra persona y se comparten cosas que son importantes en la vida: el tiempo, las aficiones, las dificultades, las alegrías y las tristezas. Hay confianza, conversación y cercanía. Cuando observamos la vida de una persona notamos que, después de sus padres, sus amigos son los primeros que hacen aparecer sentimientos profundos y verdaderos. La amistad es una manera de amar al prójimo que sobre todo se caracteriza por ser desinteresada: un amigo te puede ayudar, pero esa no es la razón por la que sois amigos (www.educarhoy.org).

La amistad no es exclusiva. Uno puede tener varios amigos/as “de verdad” con quienes, por ejemplo, se siente la necesidad de estar en momentos difíciles. Aunque lo habitual es tener pocos amigos “de verdad”.

Desde el punto de vista teórico, no hay nada que impida la amistad entre varones y mujeres que no mantengan una relación romántica. Sin embargo, en la práctica, hay que considerar algunos aspectos importantes que tienen que ver con la “química” que puede darse entre un varón y una mujer que se tienen aprecio. La experiencia dice que, si dos personas de diferente sexo van profundizando en su amistad, es muy probable que en algún momento aparezcan elementos de atracción que modifiquen la naturaleza de dicha amistad. Esta atracción es perfectamente normal en el camino de la conformación de la pareja, pero resulta un problema cuando uno de los dos ya está saliendo con otra persona.

Así, en la práctica, cuando se trata de un varón y una mujer, suele ser complicado separar “amistad profunda” de “atracción”, siendo frecuente que este tipo de amistades se vuelvan difíciles de manejar. No significa, por ejemplo, que un chico, que empieza a salir con una chica, tenga que dejar automáticamente de ser amigo de todas sus amigas: él las seguirá teniendo como amigas y, en la medida en que las presente a su pareja, enriquecerá la relación. Pero lo que no resulta fácil, según la experiencia, es que, además de salir en pareja, tenga un grado alto de intimidad con otras amigas (o al revés, la chica con amigos) y que siga haciendo aquellas cosas que suelen hacer que se profundice en la amistad: citas “amistosas”, largas conversaciones por teléfono, intercambio de e-mails, chats, etc., revelación de intimidades que incluso no se cuentan a la propia pareja y cosas por el estilo. Esto, tarde o temprano, le pondrá en aprietos innecesarios e incluso más cerca de encontrarse en situaciones desleales para su propia pareja.

20121128-035452.jpg